sábado, 23 de marzo de 2013

Agosto 2002 /¡Te extrañábamos, Olivia Newton-John!


¡Te extrañábamos, Olivia Newton-John!
 
Viernes 9 de agosto de 2002
Rodrigo Guendelman

Treinta años de carrera, cinco números uno y más de 50 millones de discos vendidos explican el álbum con el que Olivia regresa al mercado. Se trata del disco “The definitive collection”, que compila 22 de los más grandes éxitos que ha logrado en su vida.

Todos hablan de la australiana Olivia Newton John. Y especialmente ahora, porque la fundamental cantante pop de los ochenta está de vuelta, tanto de un cáncer que amenazó su vida como del silencio en el que se mantuvo en la década pasada. Pero hay un error que pocos conocen y reconocen. Aunque la prensa siempre la ha llamado australiana, la verdad es que Olivia nació un 26 de septiembre de 1948 en Cambridge, Inglaterra. Recién cuando tenía cinco años, su familia se mudó a Melbourne, Australia.

A fines del año 1965, y luego de triunfar en una competencia de canto para la televisión, la futura protagonista de “Grease” se mudó a Londres con su madre con la idea de concentrarse en la carrera que había elegido. Pero la suerte se demoró en llegar. Comenzó grabando el cover de Jackie DeShannon, “Till you say you'll be mine”, cantó a dúo con su amiga australiana Pat Carroll y formó parte de un proyecto del fundador de la banda The Monkees, Don Kirshner. En los temas más antiguos que aparecen en el compilado “The definitive collection”, como “Deeper than the night”, “Banks of the Ohio” y “Take me home country roads” (de John Denver) se puede sentir de cerca la orientación country que tenía la música de Olivia en sus inicios.

Su cuarto lugar en el Festival Eurovision de 1974, representando a Inglaterra con el corte “Long live love”, ayudó a difundir su nombre en el mundo del espectáculo. Esa misma canción llegó al número once en Gran Bretaña, y poco después lanzó “I honestly love you”, otro pilar de su cada vez más rápido reconocimiento en Europa, Estados Unidos y Australia. Pero fue en 1977 cuando las cosas cambiaron de buenas a notables con su papel protagónico en “Grease”.

Le tocó repetir el éxito en 1980, con la película “Xanadu”. Esa década sería suya por completo: el sencillo “Physical” y el disco de 1985 “Soul Kiss” la tenían en el tope de la popularidad.

Obsesionada por los animales, la chica maravilla se dedicó a coleccionarlos. “En un momento llegué a tener cinco caballos, diez perros y ocho gatos en mi casa de Los Angeles”, explica. Todo era luz, fiesta y alegría. Pero la buena estrella se apagó de pronto. Se separó de su marido Matt Lattanzi, un ex bailarían de “Xanadu”. Su tienda de ropa, “Koala blue”, que tenía sesenta sucursales, quebró en 1992. Y lo peor, le diagnosticaron cáncer en el pecho, mientras su padre fallecía. “Uno puede mirar las cosas en ese punto y preguntarse ¿por qué a mí? O todo lo contrario, ¿por qué no a mí?”, dice Olivia al respecto.

No se dejó morir claro, superó la enfermedad y volvió a grabar el disco “Gaia: one womans journey”. En el año 98 se relanzó el disco “Grease” y su tema “You're the one that I want” volvió a los charts. El 2000 cantó “Dare to dream” con la superestrella australiana John Farnham en las Olimpíadas de Sidney. Al año siguiente hizo una película junto a su hija Chloe. Actualmente trabaja en un álbum de duetos y acaba de lanzar su marca de vino Koala Blue. Eso, sin contar “The definitive collection”, esta especie de diario de vida musical que acaba de aparecer en Chile y que sintetiza una de las historias más poderosas en la historia femenina del pop.





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